Una nota de este pasajero en el baño confirmó las sospechas de la azafata

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Dado este escenario, los operadores y el personal del centro de control pudieron examinar las credenciales de los pasajeros con más detalle. Esta era una forma de determinar si la niña y su acompañante habían comprado boletos de solo ida, cosa que pudiera ser un indicativo de un caso de trata de personas. Si ese fuera el caso, habría sido una señal de que algo andaba mal. Era la señal que confirmaría las sospechas de Sheila y daría a los equipos de tierra la oportunidad de intervenir de manera más discreta.
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